miércoles, 19 de diciembre de 2007

Llegando


Miami estaba hirviendo, el clima torrido de la mas grande ciudad latina fuera de latinoamerica, empapaba mi frente. Yo seguia como cordero a todos los pasajeros, para ver adonde tenia que ir, definitivamente era territorio nuevo.

Media hora antes, frente a mi el territorio de la isla de Cuba aparecia en la ventanilla del avion con un verde intenso y sobre todo con el sorprendente color de sus aguas, estaba convencido : ya faltaba poco para estar en Miami.

El aeropuerto era nuevo, olia a nuevo , todo relucia , minutos despues me estaba enterando que si, el lugar en que me encontraba era la nueva ala del aeropuerto de Miami.Impecable, casi sin usar, con la ultima tecnologia para evitar que entre alguien que no debe entrar.

El oficial de inmigracion americano ( un cubano-americano de sonrisa amable, pero de mirada penetrante) reviso mi pasaporte, me miro fijamente y alli me pidio el bendito sobre lacrado por la embajada americana en Lima.

Me pidio que lo acompaniara a la oficina de migraciones y alli en un ambiente comodo tuve que esperar una hora hasta que una oficial con cara de cansancio y hartazgo abrio el sobre, reviso los papeles y me pidio que firmara algunos.

Bienbenido a los Estados Unidos dijo como tramite, y me dijo vaya por esa puerta.

Completamente desubicado, sali a buscar las maletas ( que pesaban como si trajera tierra del Peru) y luego a correr para encontrar el mostrador de mi vuelo a Washington que salia en 10 minutos.

Un angel de la gurdia que aparecia con la figura de una oficial de policia americana, se cruzo en mi camino, me acompanio medio aeropuerto hasta que encontrara el bendito mostrador y alli les dijo a los empleados que apuraran las maletas que el vuelo ya salia.

Corri, solo eso, corri como mas pude y llegue cuando ya el ultimo pasajero entraba al avion.

Washington estaba a la vuelta de la esquina.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Llovizna de Lima



Mirando por la ventanilla del avion, senti ese aprisionamiento en el pecho, cuando se tiene una profunda nostalgia, miraba el clima brumoso de Lima y el edificio nuevo del aeropuerto limenio, todo habia ocurrido rapido o tal vez no tanto pero siempre la mente nos somete a esas pruebas y nos hace creer que todo transcurre velozmente para que nuestro corazon no sienta la nostalgia.

Recordaba alli mismo lo que habia ocurrido hace poquito, mis padres y familiares dandome la despedida, mi tranquilidad aparente, mi hermano dandome un abrazo profundo y sentido.

No queria llorar, pero en mi mente transcurrian velozmente los pensamientos, el rostro de mi madre ( la vieja como le digo de carinio) las lagrimas contenidas del viejo, mis tios conteniendo su emocion, yo alli sentado, viendo la bruma, y esa llovisna impertinente de los cielos de Lima.

Juro que me paso por la cabeza al menos por un microsegundo salir disparado y abrazarme a ellos, pero pudo mas la cordura que el afan del corazon.

El avion carretea, y al lado mio un compatriota curtido en las lides migratorias, no le da ni bola al paisaje solo atina a revisar su celular.

Partida, suave despegue, mi nostalgia y mi recuerdo trabajan a toda velocidad. En ocho horas vere otra bandera y otro territorio.

Peru de mis amores , ojala te pueda ver pronto.

martes, 4 de diciembre de 2007

Visa en mano


Aquel dia de Agosto del 2007, era un dia nublado, como nos tiene acostumbrados el clima de la ciudad de Lima en esas fechas, aparentaba ser un dia triste, pero para mi no tanto, ya que parado en el bus con destino a DHL de Lima , pensaba en muchas cosas que iban a cambiar en mi vida ya que una visa de residente en USA no es poca cosa, sobre todo en momentos en que en los Estados Unidos , despues del 11/9 , las cosas en materia migratoria han cambiado mucho.

Mi ansiedad era tal que controlaba dia a dia por la pagina web de DHL, en que condicion se encontraba mi sobre, y el dia en que llegaria, hasta que el dia llego y la pagina me indicaba que el sobre ya se encontraba en la oficina (http://www.dhl.com/splash.html )

Ese dia habia pocas personas, delante mio solo una pareja de enamorados se miraba acarameladamente, tal vez pensando en su futuro en la tierra del tio Sam, ya que parecia que los dos habian sido afortunados, la chica hablaba confiadamente, con esa seguridad que tienen las mujeres cuando ven un futuro mejor, el muchacho solo atinaba a sonreir.

A la parejita , DHL les entrego sus respectivos sobres de color amarillo rabioso, los enviaron a sentarse a comprobar que todos sus datos en la visa fueran los correctos, yo los observaba desde mi asiento, numero en mano , con una miraba entre curiosa y asustada.

La sonrisa de la muchacha , confirmaba la exactitud de los datos, al igual que la mirada aprobatoria del muchacho.

!El que sigue por favor! exclamo la empleada, fui al frente, sonrisa de ganador ( o mejor dicho de temor) alli estaba el sobre bendito, me lo entregaron , tome asiento, y pausadamente busque mi pasaporte, deje de lado apresuradamente un folleto que decia: !Welcome to USA! y alli lo vi casi escondiendose de mi, abri las paginas apresuradamente y la encontre: Inmigrant Visa.

Solo faltaba comprar el pasaje.